De igual forma que en la web de frechilla.com tenemos un apartado para el patrón del pueblo (San Miguel), hemos creado uno para la patrona.
La patrona de Frechilla, al igual que de La Rioja, es la virgen de Valvanera.
Se llama Valvanera no sólo a la imagen de la Virgen patrona de La Rioja, sino también al monasterio riojano, al valle en que se enclava y al río que lo baña.

Valvanera está situado al suroeste de La Rioja, en la cuenca del río
Najerilla. Pertenece al partido judicial del Nájera de la que se encuentra
a 35 km. En la carretera LR113 que une San Asensio (La Rioja) con Lerma (Burgos),
y al municipio de Anguiano que se encuentra en esa misma carretera a 15 km.
Del Monjasterio.
En lo eclesiástico, el monasterio pertenece a la Diócesis de Calahorra-La
Calzada y Logroño
A 10 km. de Anguiano por la LR 113 subiendo hacia Canales nos encontramos con
un desvío a la derecha: la carretera local a la Abadía Benedictina
de Valvanera.
Son 5 km. más de una carretera estrecha pero bien pavimentada.
El nombre de Valvanera lo recibe el santuario del lugar en el que está
enclavado.
Al parecer viene de Valle Venarie (valle de las venas).
La palabra “vena” tiene muchas acepciones, pero la más aceptada
es la que se refiere a las muchas fuentes y cascadas que, a modo de venas, brotan
y riegan el valle.

En esta imagen, la virgen, el niño Jesús, la silla y la peana
forman una sola talla. El artista esculpió todo el conjunto en un solo
tronco.
Su posición es sentada y tiene 109 cm. de altura con la peana y 40 cm.
de anchura máxima (en los brazos)
La virgen sostiene al niño por las rodillas con la mano derecha, dedos
muy marcados, largos y lisos.
La mano izquierda tiene los dedos anular y meñique cerrados. Con los
otros tres dedos sostiene algo (una manzana o una granada) que no es lo que
tenía originalmente.
Tiempo atrás llevó un cetro o un corazón de madera de manzano
y más tarde en plata.
El niño está sostenido por su madre, mira totalmente a la derecha
mientras que de cintura para abajo su cuerpo se dirige al lado opuesto, sin
línea alguna que suavice la postura que no puede llamarse torsión.
Su cabeza, grande y varonil, no responde a la de un niño sino a la de
un mayorcito.
La mano derecha parece bendecir, en la izquierda muestra un libro abierto.
El manto es una Clámide Imperial (capa corta y ligera sujeta al hombro
que primero usaron los gruiegos y luego adoptaron los romanos).
Pintura, adornos y túnica son similares a los de la virgen.
Lo más chocante de la talla son los pies del niño, y le aportan un valor extraordinario. Son de gran tamaño y se dirigen a la izquierda de la virgen, mientras que la cabeza y medio cuerpo lo hacen a la derecha.
Hubo en aquellos tiempos un hombre perverso llamado Nuño Oñez,
ladrón y homicida que vivía del robo y de la rapiña.
Cierto día vio a un labrador que guiaba su yunta para sembrar una finca,
y planeó robarle la yunta furtivamente o a la fuerza.
El campesino se dispuso a sembrar, y antes de comenzar se santiguó diciendo:
"En el nombre de Dios, amén. Oh Dios piadoso. Creador del Cielo
y la Tierra, que sacaste todas las cosas de la nada. Haced, os ruego, que esta
semilla que entrego a la tierra, germine, viva y crezca y os dignéis
llevarla a la perfección con mucho fruto; de tal modo, que de él
perciban su parte los Ministros de la Iglesia, se alimenten los pobres, y los
buenos y los malos tengan también decente sustento, para que así
tu Santo Nombre sea alabado y bendecido eternamente. Amén"
Nuño Oñez se conmovió y se dijo: "soy el peor de los hombres. Mi vida no es más que un tejido de iniquidades. Este hombre, dedicado a continuos trabajos, dice que siembra para los buenos y malos, y yo, malvado, quería arrebatarle su yunta".
Se propuso no volver a delinquir, hacer el bien y llevar una vida estricta.
Salió de su escondrijo y se dirigió al labrador. Le contó
sus intenciones y postrado en tierra le pidió perdón.
Nuño se refugió en el hueco de una roca muy grande, situada junto
al río Najerilla creca de Anguiano. En esta cueva comenzó su vida
de anacoreta.
Construyó un oratorio de madera que dedicó a la Virgen.
Un día el niño se despeñó y murió cuando
trataba de subir agua desde el río. A partir de ese momento Nuño
aumentó su vigilia y privaciones.
Su fama de devoto y austero se extendió por los pueblos vecinos. Domingo,
natural de Brieva fue en su busca y le pidió que le recibiese en su compañía.
Nuño lo aceptó y ambos hicieron vida grata a los ojos de Dios.
Cierto día Nuño estaba rezando sólo en la cueva. Vio a
un ángel que le pidió que dejase la roca y fuese a Valvanera.
El ángel le guiaría en sus pasos y le diría lo que tenía
que hacer.
Le dijo que encontraría un roble más grande que el resto, con
varios enjambres dentro
y una fuente de aguas cristalinas a sus pies.
Le
pidió que cortase ese árbol y que construyera un altar bajo la
advocación de la Virgen María. Con la madera de árbol debía
hacer una imagen de Cristo crucificado para que los fieles pudiesen mirarla,
arrepentirse de sus pecados y que les aprovechara para la vida eterna.
Por último, le indicó que construyera un oratorio que al poco
tiempo se convertiría en un monasterio.
Domingo y Nuño fueron al lugar indicado y encontraron el árbol,
tal y como el ángel lo había indicado. En su interior encontraron
la imagen de la virgen.
A Nuño y Domingo le siguieron varios ermitaños. A finales del
S. IX, ya eran 106 ermitaños y decidieron fundar el monasterio.
El roble: Fue retablo, trono, oratorio altar de la imagen. El roble es el "señor
de los montes", los riscos y el Valle de las Venas.
Simboliza la majestad de la señora y el trono en el que se asienta.
La fuente: manantial y vida, siempre perenne y nueva, señal de pureza
que lava nuestras culpas.
En esta fuente bebió Isabel la Católica en su visita al santuario
(1482) y Felipe II en 1592 (pidió que le trajesen el agua por su enfermedad
de gota)
Las abejas: Estos insectos, sus panales y su miel son muy fáciles de encontrar en Valvanera (en cualquiera de los árboles huecos que hay en el monte)
Escudo: El escudo actual de Valvanera se diseñó en 1949, en campo de gules un roble de oro con las hojas estilizadas en forma de corazón. Sobre el tronco del roble, a media altura, una estrella de plata con cinco puntas; y al pie de roble tres franjas onduladas de azur que representan la fuente.
De entre todas las romerías que finalizan en el monasterio de Valvanera, destacamos la Valvanerada.
La Valvanerada es una marcha a pie desde Logroño hasta el monasterio de Valvanera (más de 60 km.) que se realiza anualmente en primavera (entre finales de abril y principios de Mayo).
A última hora de la tarde se sale del ayuntamiento de Logroño, y al alba se llega al monasterio de Valvanera. En el recorrido se pasa por Navarrete, Tricio, Arenzana de Abajo, Baños de río Tobía y Anguiano.
Coro:
Pues brilláis en Valvanera
como sol de esta región,
miradnos, Madre amorosa,
con tierna predilección.
Miradnos, Madre amorosa,
con tierna predilección.
Estrofas:
Virgencita adorada
de Valvanera;
Serranilla graciosa,
Bien de esta tierra.
Dios te salve, María
Madre de gracia
de La Rioja y Cameros
reina adorada.
De nuestros padres fuiste
dulzura y vida;
Hoy, de nuestra esperanza
prenda querida.
Vuelve, Madre, a nosotros
tus ojos bellos;
Que su luz hará dulce
nuestro destierro.
Y en el Cielo por siempre
danos contigo
a Jesús de tu vientre
fruto bendito.
La mayor parte de los textos y datos de este apartado de la página web han sido extraídos del libro "Valvanera, En el umbral del tercer milenio".
Autor: Victoria Martínez López
Copyright: Abadía de Valvanera
ISBN: 84-7359-477-O
Depósito legal: LR: 373-1997
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